Lo que ayer era un residuo contaminante, hoy es un recurso sostenible con vidas infinitas. La start-up e-zero del Parque Científico de la Universidad Miguel Hernández (PCUMH) ha puesto en marcha en Elche la primera refinería circular de la Comunidad Valenciana. Se trata de una instalación pionera que permite transformar desechos en energía limpia mediante una innovadora tecnología de filtración química. Con capacidad para tratar hasta 1.460 toneladas de residuos hidrocarburados al año, como aceites usados, estas infraestructuras permiten a la empresa producir aceites base, combustibles sostenibles y gas, reduciendo así la dependencia de fuentes fósiles. De este modo, la empresa se pone a la cabeza en materia de transformación de desechos de la industria y sitúa a la ciudad ilicitana en el mapa de la economía circular y la innovación sostenible.
Esta nueva instalación, situada en el Polígono Industrial de Carrús, ya se encuentra operativa y marca un hito en la gestión de residuos industriales. En ella, la empresa del PCUMH ha desarrollado desde cero una infraestructura pionera que permite tratar de forma independiente distintos tipos de aceites usados, optimizando su regeneración y calidad final. Así, la planta cuenta con dos módulos diferenciados. El primero se destina a la filtración química de aceites industriales, como los fluidos hidráulicos. El segundo aplica un proceso de destilación molecular de punto crítico, orientado a aceites muy degradados por procesos térmicos, como los aceites de motor. “Esta separación la marca la normativa, pero lo habitual es que en otras plantas se mezclen”, explica Aarón Moreno, CEO de e-zero. “Nosotros somos la única planta de la provincia, y probablemente a nivel nacional, que aplica ambos procesos de forma independiente”.
Uno de los grandes valores diferenciales de e-zero es su control integral de toda la cadena. La empresa cuenta también con licencia de transporte, lo que le permite encargarse de la recogida, gestión, regeneración y posterior comercialización del aceite reciclado. “Con los residuos que se generan en la provincia tenemos suficiente actividad, pero nuestro objetivo es crecer a nivel autonómico y, más adelante, nacional”, señala Moreno.
Reciclaje infinito y proceso limpio
Tras el tratamiento realizado en la planta de e-zero, el residuo se transforma en aceite base de alta calidad y combustibles sintéticos de alto valor, con prestaciones equivalentes a las del producto original. Estos pueden reutilizarse en múltiples sectores, desde la industria química hasta la aviación, pasando por los motores. “Una vez usado, puede volver a recogerse y regenerarse de nuevo. Así hemos conseguido un ciclo de reciclaje infinito”, destaca el CEO.
El proceso desarrollado por e-zero se caracteriza además por su bajo consumo energético, su alta capacidad productiva y por ser 100 % limpio, ya que no genera residuos. El único subproducto es una pequeña cantidad de agua, que se reutiliza en el sistema de refrigeración. Incluso en los casos más extremos, cuando se genera un residuo sólido similar al betún, derivado de aceites en muy mal estado, este se reaprovecha para usos como la fabricación de asfaltos.
De cara al futuro, la compañía prevé ampliar la capacidad de la planta de Elche con hasta cuatro nuevas maquinarias, así como avanzar en proyectos nacionales e internacionales ya en desarrollo. Con esta iniciativa, e-zero se consolida como un referente en economía circular, apostando por la innovación y la sostenibilidad para dar una nueva vida, una y otra vez, a los residuos industriales y contribuir a un modelo energético más limpio e independiente, reduciendo la dependencia de materias primas fósiles y evitando su incineración o vertido.
