Noticias

Conoce las noticias más destacadas de APTE y sus parques científicos y tecnológicos.

Celia Núñez: Cuando la inteligencia artificial se encuentra con la industria

Ingeniera química industrial de formación, especializada en materiales, y actualmente integrada en el área de Inteligencia Artificial de ArcelorMittal, Celia Núñez representa uno de los perfiles profesionales que están surgiendo de la transformación digital de la industria. Desde el Parque Científico Tecnológico Avilés Isla de la Innovación trabaja en la aplicación de la IA al desarrollo de nuevos aceros y defiende una idea que puede resultar especialmente útil para quienes todavía no tienen claro su camino profesional: la carrera no tiene por qué estar definida desde el principio.

Cuando Celia Núñez terminó el Grado en Ingeniería Química Industrial en la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, la inteligencia artificial comenzaba a adquirir una relevancia creciente. A primera vista, podía parecer un ámbito alejado de su formación, pero hoy reconoce que ambas disciplinas encajan de forma natural en su trayectoria.

Durante la ingeniería, se especializó en materiales, incluido el acero y sus procesos de fabricación, y adquirió una sólida base matemática. Posteriormente, realizó un máster en Inteligencia Artificial. El resultado es un perfil que combina conocimiento industrial y capacidades digitales y que actualmente aplica herramientas de IA a retos relacionados con el desarrollo de nuevos aceros.

“Aunque pueda parecer un ámbito muy diferente al de mi formación inicial, en realidad mi trabajo actual es la combinación natural de mis dos principales áreas de conocimiento”, explica.

Ese recorrido también es una muestra de cómo están cambiando las oportunidades profesionales en la industria. La digitalización no solo está creando nuevos puestos vinculados directamente a la tecnología, sino que está incorporando herramientas digitales a ámbitos que tradicionalmente han estado ligados a otras disciplinas.

Una carrera no tiene por qué estar decidida desde el principio

Celia no siempre tuvo claro cuál quería ser su camino profesional. Y precisamente por eso considera que su experiencia puede servir como referencia para quienes se encuentran ahora en esa situación.

“No tener una vocación clara es algo muy habitual”, señala. Su recomendación es elegir una formación que resulte atractiva, pero que, al mismo tiempo, permita mantener abiertas diferentes opciones. “Existen muchos medios para reconducirte o especializarte, y la vida profesional es mucho más amplia y compleja de lo que imaginamos cuando estamos estudiando”.

Su propia trayectoria es un buen ejemplo. Antes de llegar a su actual ámbito de trabajo, pasó por experiencias diferentes que le permitieron descubrir qué áreas le interesaban realmente. “Para mí fue fundamental. Probar ámbitos diferentes me ayudó tanto a descartar algunas opciones como a perfilar aquello que realmente me interesaba”.

También destaca el valor acumulativo de esas experiencias. Cada etapa aporta conocimientos y habilidades que pueden terminar siendo útiles en contextos profesionales que inicialmente ni siquiera se habían imaginado.

La IA también habla el lenguaje de la industria

Para Celia, pensar en la inteligencia artificial como algo exclusivamente relacionado con la informática supone limitar su potencial. Se trata, explica, de una herramienta transversal que puede aplicarse a prácticamente cualquier sector.

En una compañía como ArcelorMittal, esa capacidad adquiere especial relevancia por la complejidad y la cantidad de información que generan sus procesos. La empresa abarca toda la cadena de valor del acero, desde la extracción de materias primas hasta el producto final, lo que supone trabajar con grandes volúmenes de datos.

“Representa una gran oportunidad para transformar grandes volúmenes de datos en conocimiento y mejorar la toma de decisiones”, apunta.

Las aplicaciones son diversas: comprender mejor los procesos industriales, optimizar la fabricación, acelerar el desarrollo de nuevos productos o identificar patrones que serían difíciles de detectar de otra manera.

Pero Celia insiste en que la tecnología no sustituye al conocimiento acumulado por la industria. “No sustituye al conocimiento industrial, sino que lo complementa y potencia”.

Esa combinación explica también por qué los perfiles procedentes de diferentes disciplinas tienen cabida en este ámbito. Para trabajar en IA considera importantes una buena base matemática, conocimientos de programación y, sobre todo, capacidad para aprender continuamente en un campo que evoluciona con rapidez.

“Muchos de mis compañeros vienen de carreras científico-tecnológicas muy diversas”, señala. Y esa diversidad, lejos de ser un inconveniente, resulta especialmente útil cuando el objetivo es resolver problemas industriales: “Es tan importante entender el problema como la tecnología que se utiliza para resolverlo”.

Más mujeres en la tecnología

La presencia femenina en los ámbitos STEM es otra de las cuestiones que forman parte de su experiencia y de su actividad divulgativa. En una charla de Ciencia y Tecnología en Femenino, una iniciativa de la Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE) organizada por el Parque Científico Tecnológico Avilés Isla de la Innovación, Celia abordó la escasa presencia de mujeres en áreas como la programación y la inteligencia artificial.

Su análisis parte de una paradoja histórica: la programación estuvo mucho más feminizada en sus primeros años. A medida que la informática adquirió mayor relevancia estratégica y económica, la presencia femenina fue disminuyendo.

Para Celia, este proceso evidencia que todavía existen sesgos culturales que influyen en la percepción de determinadas profesiones. “Una de las claves es que todavía existen estereotipos y una falta de referentes visibles que hagan que más niñas y jóvenes se planteen estas salidas como una opción natural”.

Por eso considera importante actuar desde edades muy tempranas. No basta, en su opinión, con transmitir a las niñas que pueden estudiar lo que quieran si desde la infancia determinados intereses, juguetes o actividades continúan asociándose de manera diferente a niños y niñas.

La cuestión no es únicamente incorporar más mujeres a las profesiones tecnológicas actuales, sino conseguir que esas profesiones sean percibidas desde el principio como una opción natural para cualquier persona con interés por ellas.

Cuando el laboratorio y la fábrica son vecinos

Celia conoce también el valor que tiene para una ciudad contar con un entorno en el que conviven industria, centros de investigación y empresas tecnológicas. ArcelorMittal forma parte del Parque Científico Tecnológico Avilés Isla de la Innovación, un entorno que, en su opinión, favorece especialmente la colaboración.

“Creo que es un entorno ideal para la innovación”, afirma. La proximidad facilita que los centros de investigación conozcan las necesidades reales de las empresas y que estas puedan apoyarse en socios tecnológicos capaces de entender sus retos.

El resultado es una conexión más directa entre el conocimiento y su aplicación. “Esa conexión hace que las ideas lleguen más rápido a aplicaciones reales y genera grandes oportunidades para profesionales de perfiles muy diversos”.

Es una realidad que, sin embargo, no siempre es conocida por quienes están empezando a plantearse su futuro profesional.

Descubrir las oportunidades que ya existen

Aunque es de Avilés y ha desarrollado buena parte de su trayectoria en la ciudad, Celia reconoce que ella misma desconocía inicialmente la dimensión de la actividad innovadora que se desarrollaba en su entorno.

“Yo misma, siendo de Avilés de toda la vida, desconocía hasta dónde llegaba la actividad del centro de I+D de ArcelorMittal en la ciudad”, explica. Y todavía hoy, asegura, continúa descubriendo profesiones y oportunidades que no sabía que existían.

Acercar esa realidad a los estudiantes es, por eso, una de las vías que considera necesarias para mejorar el conocimiento sobre las oportunidades profesionales de la industria tecnológica. Desde ArcelorMittal se desarrollan iniciativas STEM que incluyen visitas, charlas y actividades para mostrar a los estudiantes qué se hace en la empresa y qué perfiles profesionales pueden desarrollar allí su carrera.

En un momento en el que la industria está incorporando nuevas tecnologías y necesita profesionales capaces de moverse entre diferentes disciplinas, dar a conocer esas posibilidades puede ser tan importante como desarrollar las propias tecnologías.

La trayectoria de Celia Núñez resume precisamente ese cambio: una formación industrial que encuentra nuevas posibilidades al incorporar la inteligencia artificial. Una combinación que hace unos años podía parecer poco evidente y que hoy forma parte de los perfiles que están ayudando a definir la industria del futuro.

Categoría: Ciencia y Tecnología en femenino, Noticias de los parques
También te puede interesar