La Asociación de Parques Científicos y Tecnológicos de España (APTE) participa en Oporto en una nueva reunión de seguimiento del proyecto europeo 3D-CIRCULAR y en la 32ª edición del congreso ICE, donde ha presentado un trabajo de investigación sobre la contribución de los parques científicos y tecnológicos españoles al impulso de la economía circular.
Los días 24 y 25 de junio de 2026, Oporto acogió una nueva reunión presencial del consorcio de 3D-CIRCULAR, proyecto europeo orientado al desarrollo de capacidades especializadas vinculadas a la transición digital y la economía circular. El encuentro, celebrado en el Altis Porto Hotel, reunió a las entidades socias para revisar el estado de avance del proyecto, coordinar los diferentes paquetes de trabajo y abordar los próximos pasos de la iniciativa.
Durante las dos jornadas de trabajo, el consorcio analizó, entre otras cuestiones, la evolución de los materiales y las microcredenciales del proyecto, las estrategias para la captación de participantes en los distintos países, las acciones de comunicación y difusión y los entornos de aprendizaje previstos. La agenda incluyó asimismo el seguimiento de la plataforma Train the Trainers, el desarrollo de los módulos formativos y la creación de laboratorios de formación de alto impacto y orientados a las necesidades de la industria.
La presencia de APTE en Oporto se completó con su participación en ICE 2026, celebrado entre el 22 y el 25 de junio, donde la asociación presentó el paper “Science and Technology Parks as Circular Economy Enablers in Spain: A comparative multiple-case study from the 3D-CIRCULAR ecosystem”, elaborado por Soledad Díaz e Irene Ramírez.
El estudio analiza cómo están contribuyendo los parques científicos y tecnológicos españoles a la economía circular y qué buenas prácticas pueden ser transferidas o replicadas, abordando el papel de estas infraestructuras no únicamente como espacios de localización empresarial, sino como agentes capaces de conectar empresas, centros de investigación, administraciones y otros actores, facilitar proyectos piloto, validar soluciones y favorecer la transferencia de conocimiento.
Para ello, el trabajo adopta una metodología exploratoria de casos múltiples y analiza seis configuraciones diferentes del ecosistema español: el Parque Científico-Tecnológico de Almería (PITA); TechnoPark MotorLand junto a CIRCE y AMB; el ecosistema del norte de Gran Canaria y Fibras Naturales Canarias; el entorno de Mondragon con SAIOLAN y Biribil Ecolab; TecnoCampus; y el Parque Tecnológico de Asturias. La selección persigue reflejar la diversidad de funciones, sectores y prácticas existentes, más que establecer una clasificación entre parques.
Los resultados ponen de manifiesto que no existe un único modelo para impulsar la economía circular desde los parques científicos y tecnológicos. Entre las funciones más recurrentes se encuentran la intermediación entre los diferentes agentes del ecosistema, la puesta a disposición de infraestructuras y entornos para la prueba y validación de soluciones y la valorización de recursos y residuos. A estas se añaden la formación y difusión del conocimiento, el apoyo a la innovación circular liderada por empresas y la incorporación de prácticas de economía circular en la propia gestión de los parques.
El paper sintetiza estas capacidades en cuatro grandes funciones: conectar actores, facilitar la experimentación y validación, desarrollar capacidades y aplicar la circularidad en la propia operativa de los parques. De este modo, el estudio señala que el valor de los parques en la transición circular depende menos de un determinado modelo organizativo que de su capacidad para asumir una o varias de estas funciones en función de su especialización sectorial, sus alianzas y las características de su territorio.
La investigación presentada por APTE conecta además directamente con los objetivos de 3D-CIRCULAR, al evidenciar la necesidad de reforzar competencias relacionadas con la intermediación, la validación de soluciones, el ecodiseño, la gobernanza y la formación. El trabajo pone así de relieve la importancia de desarrollar itinerarios formativos y mecanismos de certificación que permitan consolidar estas capacidades y acelerar la transición circular y digital en los ecosistemas de innovación.
Con su participación tanto en la reunión del consorcio como en ICE 2026, APTE refuerza su contribución al proyecto 3D-CIRCULAR y su apuesta por posicionar a los parques científicos y tecnológicos como agentes clave para transformar los principios de la economía circular en proyectos, capacidades, demostradores y nuevas oportunidades de innovación para empresas y territorios.
